La alianza Gana Perú, organización política que llevó a la presidencia de la República al ex comandante Ollanta Humala Tasso, está camino a desaparecer y, en adelante, prevalecer únicamente la sigla del Partido Nacionalista Peruano. De esa manera, el mandatario nacional busca marcar distancia de los que fueron sus aliados radicales.
Como corolario a la restructuración del partido del gobierno, se emitió la Directiva No. 01-2011-PNP., con la cual se deja sin efecto la designación de las Comisiones Regionales y provinciales a nivel nacional, que entrarán a un proceso de reestructuración bajo los criterios políticos.
También se hace hincapié en que los locales de los partidos deben de estar identificados únicamente con el símbolo del Partido Nacionalista Peruano y no más con la sigla de Gana Perú, que era la marca oficial hasta antes del 28 de julio, día en que Ollanta Humala asumió funciones como presidente de la República.
Si bien durante la campaña electoral ya existían voces discordantes entre los nacionalistas y los grupos de la izquierda radical que conformaban la coalición, Ollanta Humala puso los paños fríos estratégicamente para que la alianza no se diluya; sin embargo, una vez llegó a la Casa de Pizarro armó su equipo de gobierno y dio la zancadilla para apartarse definitivamente de los denominados extremistas.
Los grupos radicales, también denominados como el “ala roja” de Humala Tasso, que formaron parte de Gana Perú bajo la denominación de un “acuerdo político”, estaban conformados por Partido Comunista Peruano, el Partido Socialista del Perú, el Partido Socialista Revolucionario, el Movimiento Político Voz Socialista y el Movimiento Político Lima para Todos.
Ahora todos ellos literalmente serán desaforados de la nueva estructura del partido de gobierno, debido a que el líder nacionalista dio un giro a la derecha en su renovado plan de gobierno, que ha sido cuestionado fuertemente durante la campaña de la segunda vuelta.
El segundo vicepresidente y congresista de la República, Omar Chehade, reconoció que existe una corriente en el interior del Partido Nacionalista para poner fin a la coalición que llevó a Humala Tasso al sillón presidencial y el proceso de reforma estructural está en marcha.
“Si hay una corriente para que se diluya la alianza”, precisó Chehade, al señalar que le llegó una circular en la que los dirigentes expresan su descontento. Del mismo modo, admitió que “existen discrepancias lógicas” de todo partido democrático que llega al poder. “No sé si sea el fin del frente, pero espero que en las próximos días se solucione el tema”, agregó.
La lógica es que Ollanta Humala no quiere tener más dentro de sus aliados a personajes con pensamientos sectarios, que no se hayan alineado o compartan su renovado pensamiento alineado a la derecha, al que denomina como el gobierno de la “Gran Transformación”


0 comentarios
Agregue su comentario